¿Hacia dónde mirar?
Resumen
Somos cuerpos en trayectoria. Y nuestros movimientos dan cuenta de vivencias específicas, de los cambios en la sociedad y de cómo producimos y reproducimos cultura. Si bien en el Perú de los últimos 13 años —tomando como marco temporal el periodo operativo del Ministerio de Cultura— muchas medidas y estrategias han sido implementadas para el impulso de las artes escénicas, poco se ha hecho específicamente para la danza. En este artículo postulo que las lógicas y características que asociamos a la práctica de la danza escénica en el Perú están alineadas con la industria de la danza producida desde el norte global —valor económico, formas de trabajo, estrategias de gestión— y que no se ha llevado a cabo, aún, un análisis a profundidad sobre las maneras de crear, producir y participar en danza en nuestro país; maneras que permitan hacer lugar para el cuerpo globalizado, la creación colectiva y los pequeños formatos. Por ello, las políticas aplicadas para la danza no generan aún cambios sustanciales para el despegue del sector local, sino que siguen incidiendo en las problemáticas asociadas a las industrias culturales, y fortalecen la mirada occidental a los cuerpos del sur.
