Resumen
En cierta ocasión, Paulina Arpazi, quien fuera nuestra primera representante mujer indígena en el Congreso, me dijo, y la cito con su consentimiento: «Ya no me atrevo a hablar en el Congreso, porque cuando comienzo a hablar nadie me escucha; entre que soy mujer, india, con pollera y que hablo mal el castellano, nadie me hace caso, ya no hablo más, ahora estoy callada». Esto me llevó a pensar en la pregunta que planteo en el título. Paulina, como muchas otras mujeres en el Perú, junta todas las diferencias que se convierten en desigualdades.
Autores y colaboradores
Palabras clave
Tolerancia Género Igualdad de oportunidades
